martes, 6 de septiembre de 2016

La historia de las dos ranas


A nosotros nos correspondió vivir en una “etapa express”, la inmediatez domina todos los ámbitos de nuestra vida, la paciencia y la persistencia han sido jubiladas y pensionadas, y lo perentorio esclaviza todas nuestras labores en los estudios, el trabajo, el hogar y hasta en el amor.



Por eso no nos debe extrañar que el pasado 1ro de septiembre muchos de nosotros demandábamos una solución EXPRESS para la situación que nos toca vivir en Venezuela. Y muchos diremos que ya llevamos demasiado tiempo en esto como para seguir esperando, muchos juzgaremos que esto ya es totalmente inaguantable.



La sensación es generalizada y contagiosa, y algunos podrían decir que inherente a la genética de los Venezolanos, por lo que cuando me senté a escribir este #MeLoContaronAlrededorDelFuego, no podía quitarme la idea de la cabeza. Pero entonces la providencia hizo que me encontrara con LA HISTORIA DE LAS DOS RANAS (BP -  Escultismo para Muchachos, Fogata 21 – 1908), y comprendí que esa sensación de inmediatez, de urgencia, de TODO EXPRESS atentaba contra la perseverancia que se requiere para los grandes retos, para los grandes proyectos, para ser un emprendedor exitoso, PARA RECONSTRUIR LA PATRIA.



Entonces para todos aquellos que hoy estamos contagiados de inmediatez y falta de paciencia, les envió y comparto esta vacuna de PERSEVERANCIA que nos dejó el fundador…



LA HISTORIA DE LAS DOS RANAS



Algunos de vosotros conoceréis la historia de las dos ranas; pero, para los que no la conozcan, héla aquí;



Dos ranas salieron de paseo un día y llegaron a un gran tazón de crema. Por estar mirando para adentro, las dos se cayeron en él. 



Una se dijo:



-      Esta es una nueva clase de agua, ¿Cómo va a poderse nadar en ella? Es inútil intentar la lucha".



Y se hundió hasta el fondo y se ahogó, por no haber tenido ánimo.



Pero la otra, más varonil, luchó para nadar, empleando cuanto pudo sus brazos y sus piernas a fin de sostenerse a flote y, cada vez que sentía que se hundía, luchaba con más denuedo, sin perder la esperanza. Al fin, cuando estaba ya tan cansada que parecía que no podría más, sucedió algo curioso: con tanto agitar los brazos y las piernas había batido la crema, convirtiéndose ésta en trozo de mantequilla, por lo que, de repente, se encontró sentada en su parte superior.  Por tanto, cuando todo parece ir mal, sonreíd y repetíos este estribillo:



-      "PERSISTID, PERSISTID, PERSISTID!".



Y veréis cómo, al final todo sale bien. Un gran paso hacia el éxito es ser capaz de soportar los desengaños.



BP - En Escultismo para Muchachos, Fogata 21 – 1908





Compartido por

Pterodáctilo Ancestral
septiembre 2016


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