martes, 16 de enero de 2018

CON EL PERNIL DE LA CAJA, crónica urbana enero 2018


Lo único verdaderamente cierto es que esa Noche Vieja Coromoto del Valle estaba muy cansada: había tenido que salir de su casa antes de las cuatro de la madrugada, para que le diera tiempo de limpiar las diez oficinas en el CCCT antes del mediodía – y ese día todas las oficinas estaban salpicadas de los sobrantes de los brindis navideños – luego le toco esperar que la Sra. Mercedes le transfiriera la paga (esa vieja nunca tenia efectivo), y al instante se apuró a sacar la plata de BANESCO, para finalmente regresar al barrio antes de las tres de la tarde y poder pagar (en efectivo) LA CAJA NAVIDEÑA a Yolimar (su ahijada, hija de Yolanda y Mario, el policía), que ahora era la enchufada que coordinaba esas entregas en el Consejo Comunal.



Con enorme esfuerzo realizo exitosamente todo lo planificado, y a la carrera se regresó al barrio con los reales escondidos bajo las pantaletas, pero al comenzar a subir las escaleras se dio cuenta de que la casa del partido, ubicada frente a la Escuela Municipal “Juana Ramírez La Avanzadora”, ya estaba cerrada, y eso que aún no eran ni las dos y cuarenta y cinco.




Entre arrecha y angustiada de que no le tocara su Pernil Navideño, siguió subiendo hasta la casa de Yolanda, para preguntarle en donde estaba la Yolimar, y al llegar se encontró la inmensa cola de vecinos para recibir sus CAJAS, paso directo y se encontró a la chica sentada baja una mata de mango, contando la plata y tomándose una cerveza. Ver a la carajita cómodamente sentada bajo la sombra del árbol tomándose una fría (Coromoto ya no recordaba la última vez que se había tomado una) la enfureció mucho más, hasta el punto de perder la compostura. Por lo que al llegar le tiro los reales y el carnet sobre la mesa diciendo:



-      Aquí tienes tu vaina, ¿dónde está mi pernil?



La chica se le quedo viendo entre incrédula, sobrada y satírica, y estaba a punto de «mandarla pal´carajo», cuando su madre le llego medio corriendo y le dijo:



-      Tranquila Yolimar, que yo sabía que tu Madrina llegaba a esta hora y le aparte una de las CAJAS del 3er viaje, ya tu padre las fue a buscar – y dirigiéndose a la vecina – Dale Coromoto, ponte en la cola que en un ratito llega Mario con tu Pernil






Tanto Yolimar como Coromoto del Valle, aprovecharon la balsa que les lanzaba Yolanda, ambas mujeres se comieron su arrechera y en la seguridad de que cualquier palabra emitida terminaría en «peo», se quedaron calladas, Yulimar siguió contado los reales y su Madrina se puso en la cola «de los pernil».

Y en la cola se quedó por un buen rato, ya que la segunda tanda de CAJAS llego como a las cuatro, y la tercera (en la que se incluía el de ella) llego después de la seis.



Por todo eso … … …

Lo único verdaderamente cierto es que esa Noche Vieja Coromoto del Valle estaba muy cansada: y a las siete de la noche cuando finalmente logro llegar al rancho en el que vivía con «SU NEGRO», solo quería meter el pernil al horno, bañarse y olvidarse de aquel terrible año. Al entrar se consiguió al hombre sentado en la maltratada mesa que llenaba el centro de la casa, y de inmediato se fijó en una bolsa plástica llena de ropa a su lado, la mujer intento no darle importancia:

-      Verga «MI NEGRO», casi que no llego y la ahijada me quiso joder «QUE BOLAS LAS DE LA ENCHUFADA ESA», menos mal que la comadre dio la talla, si no nos quedábamos sin pernil, al final no nos tocó el más grande, pero tu pana Mario separo uno de cinco kilos, que es suficiente para nosotros dos, ahora mismo lo meto al horno y seguro comemos justo después de las doce, como dice la tradición … …



El hombre le corto la conversación, diciendo:

-      Deja ya eso mujer, siéntate aquí que tengo que decirte una vaina – y sin esperar a que se sentara, continúo apresurado – tu sabes que esto está muy jodido, y he tenido que ir a buscar «Chamba pa´Ocumare», allí conocí a una negra, y vamos a tener un carajito. Y tú sabes que yo siempre quise criar un chamo, y tú nunca me pudiste dar uno, por eso me voy ahora mismo «p´allá».



La mujer, no podía y no quería entender lo que estaba pasando, si bien era cierto que no tenían hijos, también es cierto que ya tenían más de diez años juntos, ella lo había recogido cuando él tenía algo más de veinte años, y ella estaba por cumplir los treinta y cinco, y desde aquel momento siempre había velado por él, así que simplemente ignoro lo que le decían, y saco el pernil congelado de la caja y llevándolo hasta la destartalada cocina de gas ubicada a la espalda del hombre, le dijo:

-      «MI NEGRO», ya verás cómo esto lo preparamos muy rápido y lo metemos en el horno. Yo voy a pedirle prestadas unas yucas sancochadas a Yolanda, y aprovecho «p´agradecerle» de nuevo su ayuda de hoy, dame un minuto y … … …



-      ¡Pero cállate ya Coromoto! – la corto el hombre sin siquiera voltear a verla – esto ya lo tengo decidido yo me voy esta misma noche, eso es lo mejor «Pa´todos». Tengo que velar por «mi carajito».



Coromoto del Valle no pensó, la reacción fue automática, y con todas sus fuerzas (y arrecheras acumuladas) levanto la pata posterior del cochino, y descargo los cinco kilos congelados en la nuca de «SU NEGRO».



El hombre murió en el acto y cayó sobre la mesa como si estuviera recostado, descansando, durmiendo, no hubo ruidos, ni sangre, ni desbarajustes, y la mujer se le quedo viendo sin lograr entender lo que había pasado, y sin pensarlo mucho continúo hablando como poseída … …

-      Nada «MI NEGRO», déjame poner algo de música y mientras adobo este Pernil como a ti te gusta, full de ají picante.



Y diciendo eso, prendió la radio, y se encamino a la gaveta que funcionaba de alacena en el rancho, de allí saco: dos cebollas, lo que le quedaba de ajo, la sal y una bolsa grande de ajíes que se había traído «SU NEGRO» de sus viajes al Tuy. Luego de la CAJA saco la botella de aceite y la mantequilla mexicanas, y con esos ingredientes procedió a adobar el pernil para meterlo al horno que ya antes había prendido.



Luego se lavó en el bidón donde recogían el agua de lluvia, y se cambió las pantaletas, se quitó el sostén, y se puso una vieja minifalda pegada y una camisa blanca de licra que resaltaba sus grandes tetas, se peinó, maquillo y se encamino a la puerta del rancho, diciendo:

-      Bueno «MI NEGRO», me voy a «pa´donde» Yolanda a que me preste las yucas, no te quedes dormido y mira que eres responsable del pernil que está en el horno, yo regreso antes de que esté listo.



Salió del rancho, y se interno en el multicolor barrio comenzando a bajar por las escaleras hacia el rancho de sus compadres, a la mitad del camino se encontró con un grupo de vecinos que estaban bailando y tomando unos tragos de unas botellas de Carta Roja que pasaban de mano en mano y de boca en boca. Se acercó al grupo y de inmediato uno de los hombres la saco a bailar, mientras reía ella se dejó llevar por el tipo, quien la apretó fuertemente para sentir las tetas sin sostén baja la delgada camisa, se dejó apretar y pensó que: «estas, a pesar de mis cuarenta y cinco años, aun levantan». Mientras de las cornetas sonaba Héctor Lavoe con aquello de:




Esta risa no es de loco,


Se están riendo de mi


Me dicen que yo estoy loco


Pero se están cayendo de un coco


Porque de mí no pueden reír




Mientras bailaban, se dio cuenta de lo mucho que necesitaba esto, y no por lo que acababa de pasar en el rancho, lo necesitaba desde hacía mucho, mucho tiempo, luego de unos minutos bailando su compañero le paso una botella de Carta Roja y Coromoto del Valle le dio un largo trago mientras sentía que la bebida la quemaba por dentro y que la vida le revivía en los huesos, en eso estaba cuando escucho que le gritaban:

-      Verga no te pegues Coromoto, deja «p´los» otros…



Riendo le devolvió la botella, al hombre con que bailaba, y dijo en vos alta:

-      Esto está muy bueno, pero tengo a «MI NEGRO», esperando en el rancho. Feliz Año «pa´todos», nos vemos luego



Y diciendo eso continúo bajando hacia el rancho de sus compadres, al llegar le abrió la puerta su compadre Mario, le dio un beso y lo abrazo diciendo:

-      Gracias compadre, tremendo pernil me consiguió, allí lo deje en el horno y a «MI NEGRO» cuidándolo – y cambiando de tono – ¿Y hoy a Usted no le tocaba guardia con la PNB?



-      Si comadre, pero la Yolimar con una CAJAS convenció al jefe de me diera la noche libre, y aquí estoy. Pasa tomate una fría, están «vestidas de novia».



-      Un pelo de cuca jala más que una guaya – pensó la mujer, teniendo sumo cuidado para no decirlo en voz alta



Coromoto paso y no pudo dejar de observar lo mucho que había mejorado ese rancho desde que su ahijada se había enchufado. Allí se quedó por más de una hora tomándose unas frías con la comadre, hasta que dijo para todos:

-      Todo esto está muy bueno, pero deje a «MI NEGRO» solo, y tengo que sacar el Pernil del horno – y dirigiéndose a su comadre - dame una cerveza más para el camino, y la yuca sancochada que me ofreciste, y agarro de las escaleras «p´arriba».

Diciendo eso Coromoto agarro sus macundales, y comenzó a subir las escaleras, saludando y besando a todo el mundo a su paso, hasta que llego al rancho y abrió la puerta, diciendo:

-      «MI NEGRO» ya llegué, ¿me extrañaste mucho????



Y en eso lo vio tirado sobre la mesa, Coromoto no tuvo que fingir, sintió un nudo en el estómago y el desgarrador grito le salió de lo más profundo de su ser, de inmediato comenzó a llorar con un sentimiento que le venia del alma, es que simplemente: Coromoto del valle amaba a «SU NEGRO».



Al sonido de sus gritos retumbando en el barrio llegaron los vecinos, que se encontraron a Coromoto bajo el marco de la puerta gritando y llorando, mientras que el cuerpo inerte de «SU NEGRO», reposaba sobre la mesa, las vecinas la abrazaron y los hombres fueron a ver si «EL NEGRO» aún estaba vivo. Intentaron llevarse a Coromoto a otro rancho, pero ella se negó a separarse de «SU NEGRO». Llamaron a Mario y este subió con Yolimar, Yolanda y la patrulla de guardia de la PNB, cuando entraron Yolanda abrazo a su comadre y juntas lloraron de corazón, mientras Mario y los otros PNB registraban el rancho buscando el arma homicida. Al rato (gracias a una llamada de la enchufada). llego la comisión de la morgue, y cargaron con el cadáver escaleras abajo. Mientras Yolimar apago el horno, saco el pernil y lo dejo sobre la mesa, Coromoto lo vio y dijo:

-      Ya son casi las 2 y «MI NEGRO» jamás me perdonaría que los tuviera a Ustedes trabajando en este Fin de Año sin comer nada, el pernil de la CAJA ya está listo, y la yuca sancochada que me dio la comadre también. Por favor Yolimar, sírveles a tu Padre y a los otros panas, que nunca se diga que en la casa de «EL NEGRO», los hicieron pasar hambre.


Y con esa conformidad forjada con tantos años de sufrimiento, Yolimar corto el pernil sin contradecir a su madrina, y los seis hombres se sentaron alrededor de la mesa, para comérselo con la yuca. Al principio el silencia acompaño la comida, pero al rato se soltaron a hablar:

-      Que vaina que le pasara esto a «EL NEGRO», y mira que hoy Coromoto estaba de lo más feliz, pobre jeva, se quedó sola.



-      Eso es que «EL NEGRO», se metió en algún «peo», en sus idas al Tuy, por allí hay demasiado malandro. Y muchas tetas.



-      Tremendo coñazo le pegó ese «Coño e´Madre» al pana, le dio con todo, debe ser un cuarto bate.



-      Verga si, y al parecer fue de un solo coñazo, le deben haber dado con algo muy pesado, como de 3 o 4 kilos.



-      Pero yo no veo nada tan pesado en este rancho, se lo debe de haber llevado, pero no es fácil sacar del barrio algo tan pesado si que lo vean, ¿Cómo lo habrán sacado?, la verdad que no se me ocurre nada



-      Nos queda es seguir buscando, como dicen en la escuela del junquito: el arma debe de aparecer, no existe el crimen perfecto – y cambiando de tono – Coño, que bueno lo que hizo Coromoto del Valle con el pernil de la CAJA, esa jeva siempre tuvo buena mano.







Pterodáctilo Ancestral

Caracas, enero 2018

jueves, 4 de enero de 2018

CUANDO LA MENTIRA Y LA VERDAD SE ENCONTRARON, parábola judía


 

nunca es triste la VERDAD,

lo que no tiene es remedio

Joan Manuel Serrat
Sinceramente Tuyo






De parte de #MeLoContaronAlrededorDelFuego Feliz 2018 para todos, nuestras oraciones para que en ese su mes La Divina Pastora de Barquisimeto, traiga Esperanza y Oportunidades para todos, y especialmente para que Cuide y Proteja a nuestra querida Venezuela.



Para iniciar el año y en un momento en que no sabemos en quien creer, queremos compartir este relato escrito sobre mis memorias luego de haberlo escuchado hace ya mucho, mucho, muchísimo tiempo en una fogata scout cuando hablábamos de cifrar el honor en merecer confianza, y gracias a haberlo recordado hoy por un muy afortunado mensaje de WhatsApp. Se lo dedico con inmenso amor a RJRE para que continúe siempre buscando la verdad, aunque esta esté desnuda y a él no le guste. Sin más les enviamos nuestra versión de esta vieja parábola judía sobre aquel remoto día:
:




CUANDO LA MENTIRA Y LA VERDAD SE ENCONTRARON


Me conto un viejo rabino que un caluroso día de verano Doña Mentira y Doña Verdad se encontraron al cruzar un puente sobre un pequeño y agradable rio, La Mentira le dijo a La Verdad:

- Muy Buenos días, doña Verdad.

Y la Verdad – suspicaz como siempre – fue a comprobar si realmente era un buen día. Miró hacia arriba, no vio nubes de lluvia, observo varios pájaros que cantaban y confirmando que realmente era un buen día, le respondió a la Mentira:

- Buenos días, doña Mentira.

- Hace mucho calor hoy – le dijo la Mentira.

Y la Verdad, viendo que la Mentira nuevamente decía la verdad, se relajó y dejo su suspicacia. La Mentira entonces invitó a la Verdad a bañarse en el río. Y sin esperar respuesta La Mentira se quitó la ropa, saltó al agua y le grito:

- Apúrese, doña Verdad, ¡¡¡ el agua está Sabrosaaaaa, !!!






Y ya sin dudar más de su nueva amiga la Verdad, se quitó sus ropas y se metió en el agua del rio con su nueva amiga; entonces la Mentira salió del agua y rápidamente se vistió con las ropas de la Verdad y se alejó de aquel sitio; al salir del rio la Verdad se negó a vestirse con las ropas de la Mentira y por no tener nada de qué avergonzarse, sin pensarlo mucho continuo su eterno caminar por la vida: DESNUDA.





Como la Verdad y la Mentira andan por caminos tan diferentes, desde entonces ya no se han vuelto a cruzar, y por eso la Verdad nunca ha recuperado sus ropas, y en consecuencia desde entonces a los ojos de muchas personas, es más fácil aceptar LA MENTIRA VESTIDA DE VERDAD, que LA VERDAD DESNUDA.




Pterodáctilo Ancestral

Enero 2018





relato escrito sobre mis memorias luego de haberlo escuchado hace ya mucho, mucho, muchísimo tiempo y haberlo recordado hoy gracias a un afortunado mensaje de WhatsApp. Se lo dedico con inmenso amor a RJRE para que continúe siempre buscando la verdad, aunque esta esté desnuda y no le guste.

martes, 26 de septiembre de 2017

Morochos: Guarden sus penas en el fondo del morral


Guarda tus penas en el fondo del morral y ríe ya
Ponte contento y así vencerás, la dificultad......
Siempre estarás alegre, nunca triste estarás, 
guarda tus penas en el fondo del morral y ríe ya

Con la más inmensa alegría esta semana le dedicamos este espacio a nuestros muy amados Rodrigo Javier y Juan Carlos, que repletos de entusiasmo cargan morrales nuevos en sus canoas e hincan los remos en el RIO DE LA VIDA para emprender nuevas aventuras al iniciar sus recorridos como universitarios.

Amados hijos UNIVERSIDAD siempre nos sonó a UNIVERSO, por la diversidad de experiencias, conocimientos, personas, ideas y doctrinas – sociales, religiosas, políticas – que se encontrarán, y con las que en mayor o menor grado tendrán que coexistir y compartir, durante su navegar por esta nueva experiencia. Morochos recuerden disfrutar y aprovechar a plenitud de están maravillosa experiencia, y no olviden cada mañana al ver salir el sol, dar GRACIAS A LA VIDA por lo que les ha dado y por lo que, con la ayuda de Dios, les seguirá dando.


Un solo consejo les damos: « NO LLEVEN SOBREPESO EN ESE VIAJE QUE HOY EMPRENDEN », concéntrense en escudriñar y diferenciar lo realmente fundamental, vital, trascendente e importante para ser felices y para hacer felices a los que aman, así podrán llenar sus morrales de aquello que sea verdaderamente valioso y conveniente para sus vidas. Rogamos a La Divina Pastora de Barquisimeto para que los guie y ayude a diferenciar, y así puedan dejar las cargas infructíferas a las orillas del río, de esa manera guardaran solo lo verdaderamente valioso y útil en sus corazones.

Los aman: Sus Padres



LOS MONJES A LA ORILLA DEL RÍO

Dos jóvenes monjes zen iban de regreso a su monasterio, luego de haber terminado una larga peregrinación para meditar a las que los había enviado su Maestro. Antes de llegar a su morada, debían de cruzar un caudaloso río, el cual encontraron muy crecido. En la orilla se encontraron con una mujer muy joven y hermosa que también quería cruzar, pero tenía miedo de que sus fuerzas no la ayudaran. Uno de los monjes sin decir nada, la subió sobre sus hombros y la llevó hasta la otra orilla.

Su compañero estaba súper furioso. No dijo nada pero hervía por dentro: Eso estaba expresamente prohibido. Un monje budista no debía tocar una mujer y este monje no sólo la había tocado, sino que la había llevado sobre los hombros.

De esa manera recorrieron el tramo que les faltaba, pero cuando llegaron al monasterio y mientras entraban, el monje que estaba enojado se volvió hacia el otro y le grito:

-     Tendré que decírselo al Maestro. Tendré que informar acerca de esto. Está prohibido. ¡Eso es pecado!!!!!!!



-     ¿De qué estás hablando? ¿Qué está prohibido? - le dijo el otro.



-     ¿Te has olvidado? Llevaste a esta hermosa mujer sobre tus hombros - dijo el que estaba enojado.

El otro monje se rió y luego dijo:



-     Sí, yo la llevé. Pero la dejé en el río, muchas leguas atrás. Tú todavía la estás cargando … … …


Pterodáctilo Ancestral
Septiembre 2017



relato escrito sobre mis memorias
luego de haberlo escuchado hace ya
mucho, mucho, muchísimo tiempo

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Mi CORVETTE ya dio de comer... (autor desconocido)


Un sujeto observó mi Corvette el otro día y dijo: «Me pregunto a cuantas personas podrías haber alimentado con el dinero que costó este auto deportivo?»

Yo respondí que no estaba seguro, porque mi auto deportivo ya había alimentado a muchísimas familias en Bowling Green, Kentucky donde fue construido. Le dio de comer a las personas que hicieron las llantas, le dio de comer a las personas que hicieron los componentes para armarlo, le dio de comer a las personas de la mina de cobre que extrajeron el cobre para sus cables, le dio de comer también a gente de Decatur, IL en la empresa Caterpillar, quienes hacen los camiones que transportan las piedras y lingotes de cobre. Le dio de comer a los choferes que lo llevaron de la planta a la agencia y a sus familias. PERO... Debo admitir, que no sé a cuántas personas llegó a alimentar.

Esa es la diferencia entre la mentalidad capitalista y la del asistencialismo.

Cuando compras algo, tú pones dinero en los bolsillos de la gente y dignificas su trabajo y sus habilidades. En cambio, cuando le das algo a alguien por nada, les robas su dignidad y su auto valoración. El capitalismo es darle libremente tu dinero a alguien a cambio de cosas de valor. Socialismo es tomar dinero de otros a la fuerza, contra la voluntad de algunos, y asignar los productos que todos deben adquirir a la fuerza."

Anónimo rodando por internet




NOTA:
NO SE DE QUIEN ES ESTE ESCRITO, PERO DEFINITIVAMENTE ME GUSTO MUCHÍSIMO SU REFLEXIÓN




Autor desconocido, compartido por:

Pterodáctilo Ancestral

Septiembre 2017

martes, 5 de septiembre de 2017

Los mangos son de quien los necesita




Este relato y otros muy parecidos los hemos escuchado y leído infinidad de veces de diferentes formas y maneras, encontrándolo ambientado en diversos países y fechas.

Tantas variantes conocemos, que hoy se nos hace imposible recordar la versión y autoría inicial u original del mismo. Lo que si podemos precisar son tres cosas: (i) la versión que mantenemos en nuestra memoria está basada en un relato que publicó el Dr. Francisco Herrera Luque en su siempre vigente HISTORIA FABULADA y que leímos durante nuestra infancia, (ii) la crónica siempre nos gustó y nos pareció la mejor descripción posible de la verdadera venezolanidad, es por eso que desde hace mucho tiempo la queríamos compartir con Ustedes por este medio, y (iii) dado que no teníamos ninguna versión por escrito del relato, nos tocó escribirlo en su totalidad desde nuestros recuerdos más profundos, por lo que algo – o mucho – de nuestro corazón y estilo quedara en ella, por favor perdónennos lo malo. Entonces para todos Ustedes nuestra versión siglo XXI de ... ... ...




LOS MANGOS SON DE QUIEN LOS NECESITA

Entre 1939 y 1941, aproximadamente 300.000 judíos polacos (casi el 10% de la población judía de la época), huyeron de las zonas de Polonia ocupadas por los alemanes. Particularmente se estima que España permitió el ingreso de unos 30.000 refugiados judíos – mayoritariamente provenientes de Francia – a estos se les permitió cruzar España en su camino hacia Portugal. Y aunque al final de la guerra la presión alemana redujo sustancialmente la cantidad de judíos a los que se les permitió el ingreso a la península Ibérica, los cónsules españoles continuaron repartiendo documentos de identidad (cruciales para escapar) a los judíos en diversas partes de Europa. Por su parte Portugal – un país neutral que mantenía las mejores relaciones con los Aliados – permitió que varios miles de esos judíos polacos llegaran al puerto de Lisboa y una vez allí, organizaciones judías estadounidenses y francesas ayudaron a miles de refugiados a llegar a los Estados Unidos y Sudamérica: Nuestra Otylia Minsky era uno de ellos.


Otylia significa Heroína Afortunada en la lengua de sus abuelos, y nuestra protagonista hizo honor a su nombre en la huida que protagonizo desde su Varsovia natal, hasta el puerto portugués. Tan pronto como las tropas de Hitler, avanzaron sobre Polonia en 1939 – a la larga los nazis matarían al 90% de los judíos polacos – los Minsky buscaron la manera de emigrar a Sur América, sin embargo, el viaje era largo, costoso y sobre todo riesgosos para una familia de judíos que dada su fisionomía PARECÍAN JUDÍOS y no tenían la menor oportunidad de pasar por católicos – aun hoy es imposible cuantificar a los judíos polacos conversos que eligieron esconder su identidad para proteger sus vidas y la de sus hijos – por lo tanto los tres miembros de la familia Minsky comenzaron a vender sus bienes y propiedades para obtener los fondos que le permitieran pagar el largo viaje hasta Buenos Aires, en donde pensaban buscar a unos familiares que les ayudarían a iniciar de nuevo con sus vidas.


La venta de las pertenencias se dificulto por los bajos precios que pagaban los usureros de los cambalaches, aprovechando la precaria situación que vivían los judíos en aquella Europa Nazi, y por lo doloroso de tenerse que desprender de sus posesiones más preciadas, aquellas que atesoraba su historia y la de sus ancestros. Por eso en las noches al acostarse Otylia terminaba sus oraciones invariantemente de la misma manera: «Lo sé, lo sé. Somos el pueblo elegido. Pero, de vez en cuando, ¿no podrías elegir a algún otro?» (tomado de El violinista en el tejado).


Entre octubre y noviembre de 1940, las tropas Nazis iniciaron la implementación del Getto Warszawskie (en español: El gueto de Varsovia), con la idea de confinar a todos los judíos de Varsovia, y en ese momento el Sr. Minsky decidió que ya no podían esperar más, y contacto a los miembros de Armia Krajowa (Ejército del País), quienes dirigían las acciones más arriesgadas en apoyo de los resistentes judíos. La idea era sumamente audaz ya que la ruta elegida era larga, y estaba totalmente dominada por las tropas alemanes: atravesarían el sur de Austria (teniendo sumo cuidado en evitar Viena) hasta llegar a la “Neutral Suiza”, luego subirían al norte para ingresar a la Francia ocupada (alejándose de las zonas dominadas por el Gobierno de Vichy), desde allí recorrerían diagonalmente “La France” para alcanzar los Pirineos, planeaban penetrar a España por Fuenterrabía en el País Vasco para cual peregrinos medievales seguir el Camino de Santiago continuando a Portugal, que recorrerían de norte a sur buscando Lisboa donde planeaban embarcarse hacia la Libertad. La descripción dada en esas pocas líneas pudiera parecer poco para alguno de nosotros, pero suma más de 11.500 Km entre los 5.000 Km para atravesar la Europa Nazi y los 6.500 Km que navegarían a través del Atlántico y del Caribe para llegar a las costas de América, y nuestra protagonista tardo casi un lustro en recorrerla, y le costó todo lo que su familia había ahorrado por generaciones más, la vida de sus padres.


El padre murió, entrando al Principado de Liechtenstein (Suiza) cuando el supuesto contacto que los ayudaría a cruzar la frontera resulto ser un colaboracionista que los traiciono, sus últimas palabras a su esposa e hija fueron: «Sin todas nuestras tradiciones, nuestra vida sería algo tan inseguro como un violinista en el tejado» (tomado de El violinista en el tejado).

La Madre no resistió el frio y murió de pulmonía la noche de Navidad de 1944 en algún pesebre de un pueblo entre Burdeos y San Sebastián, la hija lloro por no poder darle sepultura según la tradición de sus abuelos y no tener un tradicional Takhrikhin para ella. Sus palabras de despedida para su hija fueron: «Te fe mi niña, algún día esta horrible guerra habrá terminado, algún día volveremos a ser personas y no solamente judíos» (tomado de El Diario de Anna Frank).


Otylia, continuo sola con su ÉXODO y cuando finalmente se embarcó en el “Luciano Manara” en el Puerto de Lisboa, la guerra técnicamente había terminado y ella estaba arruinada (sus pertenecías apenas llenaban una vieja mochila de lona) y sola (no tenía ni amigos ni familia en todo el mundo). Luego de dos largas semanas de navegación, finalmente la joven admiro por primera vez las montañas que le darían sombra por el resto de su vida.



Así el amanecer del primer sábado de mayo de 1945, encontró al “Luciano Manara” plácidamente anclado en la rada de La Guaira en donde se quedaría algo del pasaje (especialmente portugueses y canarios), y el buque se abastecería para continuar su viaje hasta Buenos Aires. Otylia aprovecho la oportunidad para bajar a tierra y de esa manera alargar sus piernas entumecidas, al llegar al pueblo sintió por primera vez las caricias de los rayos del Sol del Caribe y comenzó a caminar por las calles viejas del puerto que no habían sentido la modernización introduciendo por las audaces reformas con las que el Presidente Medina buscaba convertir a Venezuela en una república moderna y plenamente integrada al siglo XX.


Comenzó a caminar por las calles bellamente adornadas con altares a La Cruz de Mayo, y al llegar a una esquina observo a un negrito sin camisa ni zapatos, y que con solo unos viejos calzones que hacían las veces de traje de baño, administraba la venta de una docena de frutas amarillas y apetitosas que la joven jamás había visto y menos probado. Toda el hambre acumulada en aquel largo año de deambular de escondite a escondite a lo largo de media Europa, se hizo presente y los ojos de Otylia no la pudieron ocultar. El negrito vendedor entendió que se aproximaba una buena venta y tomando los dos mejores ejemplares de su “mostrador” se los ofreció a la potencial cliente diciendo: «tome aproveche son del Ávila y a dos por locha, no podrá conseguir mejores precios de aquí a la Plaza Bolívar de Caracas», para la joven aquellos días y noches rodeada de lusitanos e isleños, no habían sido suficientes para lograr entender el idioma español, pero comprendió lo que le decía aquel negrito desnudo que le ofrecía dos extrañas frutas, la blanca sonrisa sobre la carita bronceada la hizo sentir en confianza y sin pensarlo le respondió en la lengua de sus padres: «Nie mam pieniędzy». Él niño jamás había escuchado aquella extraña lengua, pero de inmediato entendió lo que sucedía y puso las frutas en las blancas manos de la niña diciendo: «Tome coma tranquila, los magos son de quien los necesita». Aquella tarde Otylia bajo sus pertenencias a Venezuela, su DIÁSPORA había terminado, había llegado a LA TIERRA PROMETIDA.



Dedicado a todos los emigrantes que hicieron de esta tierra su Patria Adoptiva,

especialmente a mis padres Cecilia & Rodrigo, a mi suegra María Luisa,

y a mi inolvidable amigo Luigi GINO Luongo

que ayer 1ro de septiembre de 2017 partió al campo del reposo y de la dicha

a contar sus historias alrededor de la fogata eterna
MISIÓN CUMPLIDA GINO
LARGA ES TU HISTORIA Y ETERNA TU LEYENDA



Pterodáctilo Ancestral
2 de septiembre de 2017


martes, 8 de agosto de 2017

Felices 89 Tío Simón


#MeLoContaronAlrededorDelFuego regresa de su depresión para desearle Feliz Cumpleaños al Tío Simón

Querida Mercedes: te iba a enviar un ramo de Clavelito colorado, pero no los conseguí porque hoy nuestra querida Venezuela parece un SÚPER bloque, en el que todos estamos como El loco Juan Carabina: caminando por las calles mientras arrastramos La pena del becerrero como si tuviéramos cada uno un Amor Enguayabao. Y no puede ser de otra manera ya que después de haber festejado esa maravillosa FLOR DE MAYO en que parecía que avanzábamos de la mano de La Chinita y que lo que se nos venía encima era un Regalo De Dios o del Niño Jesús Llanero, ahora llegamos a este Pasaje del Olvido en que se ha convertido este tormentoso mes de agosto. Pero no te desanimes, aun con la Tonada del Tormento encima, aquí todos (El negro y el catire) continuamos tras el sueño de que la Patria renacerá Como Pequeña Gota De Roció, pero no te creas que somos ingenuos, más bien estamos como Mariposa pendiente de El Becerrito, y es que, a pesar de mantener la fuerza y la fe intactas, todos sabemos que cada vez tendremos menos oportunidades como estas, lo que nos obliga a seguir luchando como Caballo Viejo que le dan sabana y no tiene otra oportunidad. Aquí ya no nos hace falta preguntarnos ¿Que vale mas?: la Patria o cualquier Corral De Ordeño, de esos que nos quiere dar como bozal de arepas para que nos quedemos en nuestras casas mientras ellos se quedan con El Cuatro y El Interés. Por lo que seguimos pendientes para cuando pase El alcaraván podamos salir y gritar Todo Este Campo Es Mío, ya que puedes estar segura de que llegara el momento de que la Venezuela Posible que todos soñamos se alce como un ave fénix: Bella, Llena, Radiante y Brillante como Luna de Margarita, y entonces todos aquellos jóvenes nacidos en estos 18 años de dictadura nos gritaran entre incrédulos y alborozados: camarita Presénteme Esa Muchacha y entonces todos como verdaderos hermanos nos reuniremos alrededor de algún Arbolito Sabanero y cantaremos la Tonada De Luna LLENA para festejar que La Yegua Blanca está nuevamente libre y galopando por Mi Querencia.



Feliz 89 cumpleaños TÍO SIMÓN (8 de agosto 1928 / 8 de agosto 2017), intercede por nosotros para que muy pronto recuperaremos a tu querida Venezuela.



Pterodáctilo Ancestral

8 de agosto de 2017

El año de la liberación de Venezuela